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Refrescos azucarados, ¿Buenos o malos?

Refrescos azucarados, ¿Buenos o malos?

Cuidado con los refrescos

El consumo de refrescos azucarados es muy frecuente, y sobre todo en niños y adolescentes. Estas bebidas se caracterizan por su alto contenido en azúcares que son rápidamente absorbidos y llegados a la sangre. Su consumo frecuente se atribuye a la aparición de diabetes tipo II, además del desarrollo de sobrepeso y obesidad.

Existen las versiones “zero”, cuyo contenido en azúcar es nulo y se cambia por edulcorantes artificiales. Pueden ser mejor opción que las versiones normales por no tener ese impacto agresivo sobre la glucemia, pero el abuso de edulcorantes también tiene sus consecuencias negativas, ya que los estudios han asociado el elevado consumo de edulcorantes con comer más cantidad de alimentos y de peor calidad (con azúcares y grasas de mala calidad) y con la alteración de la microbiota intestinal (que tanta importancia tiene en nuestra salud), permitiendo crecer a las perjudiciales y evitando el crecimiento de las beneficiosas.

Por ello, os animo a reducir el consumo de refrescos azucarados. Para empezar, podéis cambiar a las versiones zero y posteriormente abandonar su consumo. Siendo un proceso gradual. Una alternativa saludable para los que os gusta el gas: bebed agua con gas y rodajas de limón o naranja.

*Si vas a tomar un refresco de vez en cuando y tu alimentación diaria es saludable, no te preocupes y bébete la que más te guste.